La Asociación de Funerarias y Cementerios Municipales, de la que forma parte el cementerio de Ciriego, presenta en Funermostra la exposición “Cinenterios”. Esta propuesta tiene como objetivo poner en valor los espacios de memoria y de narrativas vivas que son los cementerios. El cine se convierte en el elemento divulgador que revela lo tangible e intangible de los cementerios.
La mirada cinematográfica permite descubrir el patrimonio cultural que encierran los cementerios, proyectando una visión contemporánea de estos espacios de la memoria.
En el caso de Ciriego, la exposición muestra dos espacios singulares de Ciriego a través del film “Después del sueño” (1992) de Mario Camus y la serie “Homicidios” (2011). En la actualidad ambas se pueden visionar en la plataforma FlixOlé y Prime Video, respectivamente:
El rodaje de Mario Camus en Ciriego fue el primero tras la entrada de la Sociedad Cementerio Jardín S.A., entidad que desde entonces gestiona el camposanto. El escenario elegido fueron las naves que hoy en día se conocen como módulos, desde donde se divisa sepulturas y criptas. En la escena, Amos (Gómez) aparece acompañado de su amigo Blasco (Valero), acudiendo al entierro de su tío (Rey). En la actualidad, las antiguas sepulturas han sido reemplazadas por pabellones de nichos
Otro de los espacios incorporados al rodaje, coincidiendo con la entrada en escena de un nuevo personaje, Salud (Mascó), fueron las distintas manzanas donde se aprecian sepulturas y criptas de familias. Las panorámicas y travellings evocan el aspecto de los antiguos caminos de Ciriego, hoy ya asfaltados.
La secuencia concluye en la zona monumental del cementerio, donde destacan el panteón de Manuel Cué, las criptas de la familia Cayo Pombo y Martínez Zorrilla- obras de los arquitectos Lavín Casalís y Emilio de la Torriente-, que enmarcan la vista del mar Cantábrico
La serie “Homicidios”, en el capítulo 2 “Sexo, mentiras y cintas de video” emitido el 27/9/2011, en el minuto 8,29 aparece el Cementerio de Ciriego.
En este episodio, Eva y Tomás asisten al entierro del estudiante Javier Durán, quien tras asesinar a tres personas decide poner fin a su vida.
La escena arranca con un travelling desde la manzana 85 del cementerio, que ofrece una panorámica de la nave Este B sur. Esta construcción data de los años sesenta y, como puede apreciarse en las imágenes, reúne una amalgama de lápidas que reflejan la evolución de este encargo familiar destinado a conmemorar la memoria de los finados. Mármol y granito son los materiales predominantes.
El mismo movimiento de cámara permite además observar la tipología de sepulturas existente en Ciriego a comienzos del siglo XX. El paso del tiempo ha transformado estos enterramientos que en la actualidad conforman la historia en piedra de Ciriego.
Los protagonistas se incorporan a la acción a través de uno de los accesos de la nave Este B, lo que posibilita una visión panorámica tanto de la manzana de inicio como de los pabellones de nichos más recientes. Los planos y contraplanos que acompañan su diálogo nos recuerdan la magia del cine: en el plano ¾ de los personajes, el escenario se enriquece con la presencia del mar Cantábrico y con sepulturas más contemporáneas, muchas de ellas decoradas con esculturas en mármol, marmolina o bronce, reproducidas de manera seriada por todo el cementerio.
Finalmente, cabe destacar que los extras que aparecen como operarios del cementerio son, en realidad, los propios trabajadores habituales de Ciriego.
La exposición fotográfica y audiovisual sobre cementerios y cine, con la participación de los cementerios y funerarias públicas, se inaugurará el próximo 14 de octubre en Funermostra.
La Asociación de Funeraria y Cementerios Municipales -AFCM- a través de sus 50 entidades, con 8 funerarias públicas y más de 200 cementerios, aglutina las principales funerarias y cementerios públicos de España, con el objetivo de favorecer el desarrollo de los servicios públicos que prestan las instituciones adheridas en favor de las necesidades de la ciudadanía en circunstancias siempre difíciles cómo lo son despedir a una persona querida. AFCM fomenta desde el respeto a la memoria de las generaciones precedentes, la función de los cementerios como espacios integrados en las ciudades y abiertos a la difusión y promoción de la cultura, la historia, el patrimonio arquitectónico y escultórico y el respeto al medio ambiente, en un proceso continuado de adaptación de los cementerios a los nuevos requerimientos sociales.
