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Luis Krassnig, primer restaurador del Palacio de Elsedo

22 de septiembre de 2025

Reinhold Ludwig Krassnigg (Linz, 1898 – Santander, 1968), más popularmente conocido como Luis Krassnigg, fue un pintor austriaco afincado en la capital cántabra en la segunda mitad del siglo XX, más concretamente en el Palacio de Elsedo de Pámanes (Liérganes).

Estudió en la Academia de Bellas Artes de Viena, siendo ya un pintor consolidado para la década de 1930. En 1931, impulsó una exposición de arte austríaco en la Asociación de Arte Bohemio de Praga, así como recibió el Premio Estatal y se convirtió en un miembro de la Künstlerhaus (la Casa de los Artistas). En el año 1937, el pintor viaja a Mallorca por primera vez. No obstante, debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, retorna y se establece en Estiria, al sureste de la actual Austria. Tras la finalización del conflicto bélico, Krassnig se muda a la isla mediterránea para dedicarse tanto a la pintura como a otra de sus pasiones, la horticultura.

Será alrededor de 1957 cuando el austriaco visita la pequeña localidad de Pámanes, a escasos veinte kilómetros del centro de Santander, junto con su esposa Paulina. Ambos se quedan prendados del pueblo y deciden comprar el por entonces ruinoso Palacio de Elsedo para restaurarlo y convertirlo en su vivienda. En origen, el palacio pertenecía al I conde de Torre Hermosa y data de principios del siglo XVIII. El propósito de Krassnig era hacer de él un centro cultural anexo a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), pero enfermó y murió cuatro años después, en 1968, a los 70 años de edad.

A su muerte, la viuda del pintor vendió el palacio a la familia Santos Díez, quienes instalaron allí una pinacoteca con una de las colecciones privadas de arte contemporáneo español más pintorescas. El Palacio de Elsedo fue declarado BIC en 1983.

Luis Krassnig fue reconocido en Pámanes como un hombre culto, cercano y amable, hasta tal punto que pasó a ser el extranjero que supo apreciar el valor de un tesoro local. Su tumba es sencilla debido a la economía de medios de la época y a la política de la España de entre los años 40 y 70 del siglo XX, de ahí que se prolifere un arte funerario más bien pobre, aspecto que no cambiará hasta finales de siglo y principios del XXI.

Podemos ver su sepulcro en la Manzana 29, en la calle orientada hacia Santa Demetria, más concretamente en la 2ª fila del Oeste y 3ª del Norte. Sobre la lápida de granito se observa una cruz en altorrelieve en la parte superior, bajo la que aparece grabado tanto el nombre españolizado del difunto como su fecha de defunción y un epitafio: “D. LUIS/ KRASSNIGG/ +. 2. VII. 1968/ DEP.

Texto: Nerea Sondesa

FUENTES:

Lápida de Luis Krassnigg. Cementerio de Ciriego.