Interesante ejemplo de eclecticismo aplicado al hipogeo de la familia de Antonio Junco y Junco. El conjunto está presidido por el relieve “Silencio de muerte”. La obra original es del escultor francés Antoine Agustín Prèault (1809-1879). Esta imagen representa a una mujer que posa un dedo en sus labios. Este relieve tuvo tanto éxito que aparece al menos repetida nueve veces en el cementerio parisino de Père Lachaise, porque formaba parte de los motivos funerarios que solían reproducirse en los catálogos.
Otros detalles decorativos a destacar de la obra son el reloj de arena con alas, en los ángulos del frente, que nos habla de la brevedad del tiempo (tempus fugit) y la cruz de remate.
La construcción procede de los traslados que diferentes familias realizaron de sus unidades de enterramiento del antiguo cementerio de San Fernando a Ciriego.