La familia de Jacinto de Uzcudun encargó a Casimiro Pérez de la Riva, en 1904, el panteón familiar. La propuesta de este arquitecto santanderino es un ejemplo más de su creatividad, resultando novedosa y muy diferente de los esquemas habituales en la producción funeraria ecléctica. El éxito de esta corriente estilística se debe a que ofrece una estructura y motivos decorativos que podían satisfacer a la clientela más exigente. En lo que se refiere al repertorio funerario de Ciriego, el eclecticismo se aplicó tanto en las grandes construcciones como en sepulturas más modestas, ofreciendo una amplia variedad de soluciones que se amoldaban a la iconografía funeraria contemporánea en favor de la grandilocuencia y del lujo en las obras, que muchas veces no se corresponden con la calidad del material utilizado.
Entre los finados en el panteón de Jacinto Uzcudun (1865-1907), bodeguero de profesión, podemos destacar a su esposa Edelmira López Hoyos (1871-1895) y a José Uzcudun Pérez de la Riva (1899-1992), benefactor insigne de la obra benéfica de San Martín y miembro del patronato de obras sociales. Además fue un conocido fotógrafo aficionado cuyo trabajo puede consultarse en el Centro de Documentación de Imagen de Santander (CDIS).
El momento en que falleció Edelmira se publicó una reseña fechada el 29 de octubre de 1895 describiendo el acompañamiento de los restos mortales de Edelmira: “Durante la tarde de ayer vimos llevar á la casa mortuoria, Muelle, 16, algunas preciosas y artísticas coronas y un magnífico ataúd, lujosísimo y último regalo ¡triste presente hecho por una angustiosa familia á los restos de un ser querido!. Nunca hemos admirado otro más artístico ni de más valor. Allá en los talleres de ataúdes de D. Daniel Gautier, en la calle de Puerta de la Sierra, le han visto y admirado también muchas personas. Está forrado interiormente de magnífico raso de color morado y le cubre una tapa de clarísimo cristal, con talla de bisel, que permite ver perfectamente el interior de la caja”.
En 2017 pasó a patrimonio municipal, momento en el que se realizan los trabajos de restauración del mismo.