La pieza tiene alto interés artístico pues difiere considerablemente de aquellas producidas en serie y que se adquirían en comercios especializados de obras religiosas generalmente de escayola policromada. La prensa del momento recoge que el proyecto escultórico inicial – así como el arquitectónico- , presentado el 2 de noviembre de 1897, fue ideado por el escultor sevillano Antonio Susillo. Según las mismas fuentes, transcurrido un tiempo, la casa Masriera de Barcelona y en concreto el escultor en nómina José Montserrat y Portella, realizan la escultura aquí recogida, no sin antes, según Viriato Rull (discípulo de Susillo), sustituir las caras de María y el Niño por otras que la casa amoldó al conjunto.
La imagen está realizada en bronce. La Virgen del Carmen se representa entronizada, con el Niño sentado en su pierna derecha, nimbada y con manto. Su mano derecha sostiene al Niño mientras que su brazo izquierdo permanece más estirado, con objeto de sostener los tradicionales escapularios que acompañan a la imagen mariana. En cuanto a la figura del niño Jesús se representa en actitud bendicente.
Ver información del Monumento conmemorativo al Cabo Machichaco