Esta losa sufragada por suscripción popular cubría el antiguo enterramiento de Augusto G. Linares, antes de trasladar sus restos al Panteón de Personalidades Ilustres. Se trata de una gruesa lápida de piedra con el nombre del inhumado, fecha de nacimiento y defunción entre una rama de laurel y bajo ella el donante. Se trata de un sencillo epígrafe con tipografía de carácter art nouveau. A raíz de los trabajos de inventario, esta obra ha sido intervenida dejándola en un óptimo estado, además dada su calidad tan solo necesita de un mantenimiento mínimo para su conservación.
Las crónicas de la época recogen la intención del escultor Vega de realizar un busto para colocarlo en el mausoleo que costearía el Ayuntamiento. Para ello sacó de la cabeza del ilustre una mascarilla funeraria. Una curiosidad del día de su entierro está relacionada con el monumento que querían dedicarle: “Cómo se trataba de erigir un mausoleo al ilustre Lunares hubo que proceder por los operarios á revestir de hormigón la sepultura, y quedó aplazado el sepelio hasta las seis de la tarde”.